Convero9 de Julio. Ayer murieron más de 1.300 convenios colectivos y más de 1.400.000 trabajadores y trabajadoras han quedado sin la protección de su convenio. Se abre una situación de incertidumbre por parte del Ministerio de empleo que sin duda perjudica a la clase trabajadora.

En palabras de Fátima Bañez este Lunes: “es responsabilidad de Patronal y Sindicatos evitar el problema que se avecina”. Es decir que desde el Gobierno se siembra el problema y luego culpan de responsables a los Agentes sociales por no llegar a acuerdos.

Antes de la reforma laboral, el convenio tenía vigencia mientras no hubiera acuerdo de uno nuevo, protegiendo así a los trabajadores. Tras la reforma laboral el tiempo se limitó a un año y si no hay acuerdo la solución dada desde el Ministerio de empleo es que pasen a regularse por los convenios que estén por encima y si no hay por el Estatuto de los trabajadores (40 horas semanales y 645,30€ de salario al mes).

Así lo recoge el artículo 14 de la Ley 3/2012: «Transcurrido un año desde la denuncia del convenio colectivo sin que se haya acordado un nuevo convenio o dictado un laudo arbitral, aquél perderá, salvo pacto en contrario, vigencia y se aplicará, si lo hubiera, el convenio colectivo de ámbitos superior que fuera de aplicación».

Sin duda la intención del Ministerio de empleo ha sido mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras lo que ocurre es que nuevamente no sabemos entender las nobles intenciones de futuro de nuestra gran Ministra.

Como era la verdadera intención del Gobierno, nuevamente la patronal y las empresas tienen la sartén por el mango y tienen el poder absoluto para decidir si quitan o no las mejoras que los trabajadores han tenido reconocidas hasta ahora. Desconocimiento, miedo y cada vez mayor desprotección para conseguir lo que viene desde hace tiempo reclamándose desde Europa, la tan afamada “flexibilidad laboral”. Y es que como decía el Presidente de Mercadona: “deberíamos aprender de los chinos y trabajar con el mismo esfuerzo que ellos”. Esfuerzo y condiciones laborales denigrantes.

¿Y ahora qué?

Volver a las calles, la lucha obrera y acudir a los Juzgados de lo social a fin de que sea el poder judicial el que proteja a los trabajadores.

Ciertamente se están consiguiendo estos días acuerdos en materia de renovación de convenios para evitar la situación de inestabilidad que se va a producir, pero ¿en que condiciones? Los Comités no tienen ningún peso en esa negociación, se les ha privado de todas sus armas y solo les queda la huelga y la denuncia en el Juzgado.

En cuanto a que ocurre a partir de ahora, existen 2 doctrinas al respecto:

1) Los hay que consideran que decaido el convenio colectivo, se deben respetar las condiciones del trabajador/a por considerarse derechos adquiridos que se consolidan y que por el hecho de desaparecer el convenio colectivo no pueden perderse.

2) Y la otra corriente que considera que las condiciones laborales pasarán a ser las que marque el convenio superior y si no lo hay se está a las condciones que marca el Estatuto de los trabajadores.

Serán por tanto los Juzgados de lo social los que tengan la última palabra sobre el problema que desde el Ministerio de empleo se lanza a la clase trabajadora de nuestro país.

Si la reforma laboral disparó la actividad de los Juzgados por los conflictos en materia de ERES, ahora con el fin de la ultraactividad se incrementará aún mas su volumen de trabajo.

Laborser

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